Las orquídeas u
orquidáceas, pertenecen a la familia de las monocotiledóneas
y se distinguen por la complejidad de sus flores e
interacciones ecológicas con los agentes polinizadores y
hongos con los cuales forman micorrizas.
Esta familia
comprende aproximadamente 25.000 especies y quizás otros
60.000 híbridos y variedades producidas por los
horticultores. Es una de las familias con mayor riqueza de
especies entre las angiospermas. Se reconocen por sus flores
de simetría bilateral, en las cuales la pieza media del
verticilo interno de tépalos (labelo) esta modificada, y los
estambres fusionados al estilo, al menos en la base.
Se trata de un grupo
muy diverso de plantas que pueden tener desde pocos
milímetros de longitud hasta gigantescas agregaciones de
varios kg de peso, o bien presentar longitudes de varios
metros (Sobralia altissima).
Las flores varían
desde menos de 1mm a grandes flores de 15 a 20cm (
Paphiodedilum, Phragmipedium, Cattleya) hasta los 76cm de
Phragmipedium_caudatum.
Son especialmente
abundantes en los trópicos. Su capacidad de adaptación les
ha permitido encontrar muchos nichos ecológicos, desde los
más secos y calientes del planeta hasta los más húmedos y
fríos.
Multiplicación:
El método más simple
de multiplicación, que utilizan coleccionistas y
comerciantes en pequeña escala es la división del tallo.
En varias especies
de orquídeas, como las pertenecientes al género Dendrobium,
el pseudobulbo, es largo y articulado, formado por muchos
nudos en los cuales se desarrollan los hijuelos.
Desde la base de
estos se desarrollan las raíces.
Para multiplicar
este tipo de orquídeas, solo se deben cortar los hijuelos
enraizados, separarlos de la planta madre y transplantarlos
a otro recipiente.
Las especies de
orquídeas de mayor importancia comercial, como Cattleya,
Laelia, Miltonia y Odontoglossum pueden propagarse por
división del rizoma, en secciones que deben de tres a cuatro
pseudobolbos.
Los denominados
bulbos traseros, los que han perdido el follajes, se usan
para propagar clones de Cumbidium. Estos bulbos se remueven
de la planta y se colocan en otro recipiente con un sustrato
adecuado para que formen raíces
Mantenimiento:
Luz, no sol directo,
temperatura entre 18oC y 25oC, nunca inferior a los 16oC.
Riego: una vez por
semana, se coloca la maceta en un plato y se llena con agua,
luego se retira el planto para que no se pudran las raíces.
Abono: una vez por
mes. Diluir el abono en el agua del plano.
Para obtener una
mayor y mejor floración, cortar las flores secas por encima
de la tercera yema, esto hace brotar con mayor vigor.
Cambio de maceta:
cuando empiezan a asomar raíces por debajo.